Mucha gente ha dicho muchas cosas buenas sobre Steve Jobs. Y por una buena razón: creó la segunda empresa más valiosa del mundo, con miles de millones en ganancias y productos que han mejorado todos los aspectos de nuestras vidas. Pero Steve no llegó allí siendo un líder suave y esponjoso, tipo Kumbaya.
(A lot of people have said a lot of great things about Steve Jobs. And for good reason: he built the world's second-most valuable company, with billions in profits and products that have improved every aspect of our lives. But Steve didn't get there by being a soft, fluffy, Kumbaya-type leader.)
Esta cita destaca la dualidad del liderazgo: celebrar los increíbles logros de Steve Jobs y al mismo tiempo reconocer su enfoque duro e intransigente. Nos recuerda que la innovación y el éxito a menudo provienen de una combinación de visión y resiliencia, lo que a veces requiere que el líder sea firme y desafiante. Es un testimonio de la idea de que un liderazgo eficaz no siempre significa ser amable; A veces, se necesitan fuerza y convicción para impulsar un cambio monumental y lograr un impacto duradero.
---Kevin O'Leary---