La belleza es el alarde de la naturaleza y debe mostrarse en las cortes, en las fiestas y en las grandes solemnidades, donde la mayoría puede maravillarse ante la hechura.
(Beauty is nature's brag, and must be shown in courts, at feasts, and high solemnities, where most may wonder at the workmanship.)
Esta cita de John Milton celebra la belleza como una forma de expresión orgullosa de la naturaleza, un alarde de su poder creativo. Sugiere que la belleza no debe ocultarse ni disminuirse, sino exhibirse de manera prominente en entornos grandes y públicos (cortes, fiestas y ocasiones solemnes) donde la presencia de muchos pueda apreciar y maravillarse ante la intrincada artesanía detrás de ella. En este sentido, la belleza funciona como un arte y una declaración, algo que llama la atención e invita al asombro. Destaca el aspecto comunitario de la belleza como una experiencia para compartir más que como un sentimiento privado. Esta reflexión vincula la belleza con la grandeza y la ceremonia, implicando que el reconocimiento y la admiración magnifican su valor. También incita al lector a considerar cómo la belleza combina los fenómenos naturales con las construcciones sociales humanas, elevando las formas naturales a símbolos de excelencia y orgullo en la vida pública. Más allá de su dimensión estética, la frase de Milton nos recuerda que la belleza es una revelación segura de la habilidad de la naturaleza, destinada a inspirar asombro y reconocimiento en entornos donde convergen el significado social y cultural. Nos invita a pensar dónde y cómo elegimos mostrar lo que valoramos, enmarcando la belleza como una celebración del arte de la vida visible para todos.