El desprecio es la única expresión asimétrica en el sistema muscular facial: el asco, el miedo, la felicidad, la sorpresa y la ira suelen expresarse de forma simétrica. El desprecio está marcado por la comisura de un labio levantada y en una mueca desdeñosa.
(Contempt is the only asymmetrical expression in the muscular facial system: Disgust, fear, happiness, surprise, and anger typically express themselves symmetrically. Contempt is marked by one lip corner pulled up and in a dismissive sneer.)
Esta cita destaca un aspecto fascinante de la expresión humana y la comunicación no verbal. La idea de que el desprecio se expresa de forma única y asimétrica (específicamente a través de una sola comisura del labio levantada) sugiere que esta emoción es distinta tanto psicológica como físicamente de otras emociones primarias. En muchos sentidos, las expresiones faciales sirven como ventanas a nuestros estados emocionales, y a menudo revelan inconscientemente cómo nos sentimos genuinamente. La simetría de expresiones como la felicidad o la ira se alinea con sus funciones evolutivas, señalando emociones claras y, algunos dirían, más universalmente comprensibles. Sin embargo, el desprecio, al destacarse en su presentación unilateral, podría encarnar información social compleja, como el desdén o la superioridad, que es más sutil pero igualmente potente en la comunicación. La asimetría podría indicar una mezcla de emociones, como disgusto combinado con una actitud desdeñosa, lo que lo convierte en un gesto matizado que podría pasarse por alto o malinterpretarse si solo se buscan expresiones simétricas tradicionales. Comprender la naturaleza única del desprecio tal como se describe enriquece nuestra comprensión de las interacciones sociales, las señales emocionales e incluso los estados internos personales. Reconocer estas señales sutiles puede mejorar la empatía, la resolución de conflictos y la conciencia social, a medida que nos sintonizamos mejor con las expresiones menos obvias que sustentan las relaciones humanas.