Me llamo maestra porque quieren que me llame maestra, pero en realidad lo que hago es estudiar.
(I call myself a teacher because they want me to call myself a teacher, but actually, what I'm doing is I'm studying.)
Esta cita refleja una perspectiva profunda sobre la naturaleza de la enseñanza y el aprendizaje. A menudo, la sociedad tiende a categorizar a los individuos según sus roles o títulos, como "maestro". Sin embargo, esta afirmación desafía eso al enfatizar la realidad más profunda: que el verdadero aprendizaje es un proceso continuo, y el acto de estudiar en sí mismo es tanto parte de la enseñanza como del aprendizaje. Sugiere humildad y reconocimiento de que el conocimiento nunca se adquiere por completo; en cambio, se persigue continuamente. Esta humildad fomenta una mentalidad de apertura y curiosidad, que son esenciales tanto para los educadores como para los alumnos.
Además, la cita toca la idea de que las distinciones que hacemos (entre profesor y alumno) son a veces interpretaciones superficiales o convencionales de un proceso dinámico. La persona describe su papel como docente no como una etiqueta estática sino como un reflejo de un viaje de estudio activo y continuo. Esta interpretación puede inspirar a otros a ver sus propios roles y objetivos más como experiencias de aprendizaje continuo que como identidades fijas. Alienta a abrazar el proceso de crecimiento, exploración y superación personal, reconociendo que a menudo lo que aparece como un rol o identidad es, en esencia, un compromiso con el aprendizaje. En un sentido más amplio, nos recuerda que la humildad y la voluntad de aprender son fundamentales para el verdadero dominio y realización en cualquier ámbito. Nos insta a cuestionar constantemente nuestras suposiciones sobre quiénes somos y qué hacemos, y a vernos como estudiantes perpetuos en el gran aula de la vida.