No creo que condenar a las personas que los asesinan envíe necesariamente el mensaje correcto.
(I do not think that condemning people who murder and killing them necessarily sends out the right message.)
Esta cita desafía el enfoque convencional de la justicia donde el castigo, incluida la pena de muerte, a menudo se considera un imperativo moral. Nos lleva a considerar si quitar una vida realmente sirve como elemento disuasivo o si perpetúa un ciclo de violencia. La idea fomenta una reflexión más profunda sobre la eficacia de las medidas punitivas frente a la justicia restaurativa. Sugiere que tal vez necesitemos reevaluar qué mensajes transmite nuestro sistema de justicia y si enfoques alternativos podrían fomentar una mayor comprensión y curación dentro de la sociedad.