No siento que sea el héroe de alguien, aunque me siento feliz cuando a la gente le gusta mi trabajo. He aprendido a ser amable al respecto, pero trato de dejarlo pasar. He visto cómo, si la gente empieza a recibir esos elogios, puede arruinarlos por completo.
(I don't sense that I am someone's hero, though I'm happy when people like my work. I've learned how to be gracious about it, but I try to let it go by. I've seen how, if people start taking on those accolades, it can ruin them completely.)
Esta cita destaca la importancia de la humildad y la autoconciencia. Reconocer que los elogios externos no definen el valor de uno ayuda a mantener la integridad personal y la estabilidad emocional. También sirve como recordatorio de que aceptar el éxito sin apegarse a los elogios puede evitar complicaciones imprevistas en el carácter. Tal humildad fomenta relaciones genuinas y una perspectiva equilibrada, evitando los peligros del ego que a veces pueden traer la fama o el reconocimiento.