Veo gente que trabaja en su apariencia y trabajan en su cartel y su sitio web y ya sabes, la música hablará por sí sola pase lo que pase. Entonces, si pones quizás el 95% de tu energía en la música y el 5% en tocarla y contársela a la gente. Esa es una buena ecuación.
(I see people who work on their look and they work on their poster and their website and you know, the music will speak for itself no matter what. So if you put maybe like 95% of your energy on music and 5% on playing out and telling people about it. That's kind of a good equation.)
Esta cita subraya la importancia de centrarse principalmente en el oficio principal: la música misma, en lugar de poner un énfasis excesivo en aspectos superficiales como la apariencia, el material promocional o la presencia en línea. La idea es que cuando la sustancia de tu música es genuina y convincente, naturalmente atraerá la atención y resonará en el público. Invertir el 95% del esfuerzo en perfeccionar las habilidades musicales y crear arte auténtico garantiza un resultado de alta calidad que puede valerse por sí mismo. El 5% restante dedicado a actuaciones en directo y promoción sigue siendo esencial, pero no debe eclipsar la esencia del arte. Dar prioridad a la artesanía garantiza que el mensaje y el talento del artista brillen, lo que hace que los esfuerzos de promoción sean más efectivos porque muestran un valor real en lugar de un atractivo superficial. Este enfoque anima a los músicos a centrarse en la mejora continua de su música, fomentando la autenticidad y la integridad, al tiempo que comprenden que las actividades y apariciones promocionales deben servir para complementar su trabajo en lugar de definirlo. En última instancia, la cita aboga por una perspectiva equilibrada que valore el arte genuino, enfatizando que el verdadero éxito surge de la sustancia de lo que creas y no de la imagen externa o la exageración.