Creo que los directores de comedia tienden a sentir la necesidad de justificar el mal comportamiento, y nunca pienso eso. Me gusta el mal comportamiento, siempre me ha gustado el mal comportamiento, soy fanático del mal comportamiento y no creo que haya que justificar el mal comportamiento.
(I think comedy directors tend to feel a need to justify the bad behavior, and I just never think that. I like bad behavior, I've always liked bad behavior, I'm a fan of bad behavior, and I don't think you have to justify bad behavior.)
Esta cita desafía la tendencia de algunos creadores a racionalizar o excusar personajes defectuosos o acciones moralmente cuestionables para apaciguar al público o mantener una determinada postura moral. Todd Phillips enfatiza su preferencia genuina por comportamientos defectuosos y sin filtros, sugiriendo que contar historias puede ser poderoso sin necesidad de sanear o justificar cada acto moralmente ambiguo. Nos invita a considerar cómo aceptar las áreas grises de la naturaleza humana puede conducir a narrativas más auténticas y convincentes, recordándonos que a veces la honestidad sobre los defectos humanos resuena más que las representaciones asépticas.