Le pedí a todos los maestros de escuela primaria del país que hicieran que sus alumnos escribieran sobre el significado de la Estatua de la Libertad. ¿No sería maravilloso que el niño ganador se acercara al micrófono y, delante del mundo, tuviera que buscar en su bolsillo una hoja de papel arrugada que contuviera las palabras que nos conmoverían a todos?
(I've asked every grammar schoolteacher in the nation to have their students write on the meaning of the Statue of Liberty. Wouldn't it be wonderful if the winning kid got up to the microphone and, in front of the world, had to dig into a pocket to pull out a crumpled sheet of paper containing the words that would move us all?)
Esta cita resalta el poder de la expresión genuina sobre la presentación pulida. Sugiere que el verdadero patriotismo y la comprensión de símbolos como la Estatua de la Libertad se demuestran mejor a través de palabras sinceras, aunque sean imperfectas. Alentar a los jóvenes estudiantes a articular sus reflexiones personales fomenta una conexión auténtica y una apreciación más profunda de los ideales nacionales. Nos recuerda que la sinceridad y la emoción a menudo resuenan más profundamente que la perfección, inspirando un sentido de orgullo y reflexión entre culturas y generaciones.