En "la tierra está llorando" de Peter Cozzens, el narrador reflexiona sobre el trágico destino de un guerrero sioux que se encuentra muerto en el campo de batalla. Stark desnudo, excepto por la ropa mínima, el guerrero está a poca distancia de su hogar y familia, que valientemente buscó proteger contra la destrucción. Esta escena evoca una profunda tristeza mientras ilustra el marcado contraste entre el entorno inmediato del guerrero y el hogar distante de su enemigo, destacando la tragedia del conflicto y la pérdida.
La narración transmite la sombría realidad de que el cuerpo del guerrero caído pronto se dejará a los elementos, ya que los soldados no muestran ninguna intención de darle un entierro adecuado. Esta falta de respeto por sus restos enfatiza la deshumanización que a menudo enfrentan los nativos americanos durante este brutal capítulo de la historia. El trabajo de Cozzens sirve como un poderoso recordatorio de las consecuencias de la guerra y las tragedias personales que surgen de ella, arrojando luz sobre el sufrimiento a menudo pasado por alto de aquellos que defendieron sus tierras y seres queridos.