El mercado no comprende bien la estructura de Legg Mason. Legg Mason tiene un modelo de afiliado. Poseen el 100% de sus filiales, que son gestoras de inversiones como Permal, Western Asset Management y Royce.
(Legg Mason's structure is misunderstood by the market. Legg Mason has an affiliate model. They own 100% of their affiliates, which are investment managers such as Permal, Western Asset Management, and Royce.)
Esta cita destaca un desafío común en la industria de gestión de inversiones: la mala interpretación que hace el mercado de la estructura organizativa de una empresa. Legg Mason emplea un modelo de afiliación, en el que sus subsidiarias o empresas afiliadas operan como entidades independientes pero son propiedad total de la empresa matriz. Los inversores y analistas a menudo pueden malinterpretar esta estructura, lo que da lugar a errores de valoración o subvaluación. Cuando una empresa matriz es propietaria absoluta de sus filiales, podría parecerse a un conglomerado con múltiples unidades autónomas, cada una de las cuales se especializa en diferentes enfoques o mercados de inversión. Esta configuración permite flexibilidad operativa, especialización y diversificación de riesgos, ya que cada afiliado puede seguir sus estrategias de inversión únicas sin interferencia de otros dentro de la familia corporativa.