Hombres y niñas, hombres y niñas: Cerdos artificiales y perlas.
(Men and girls, men and girls: Artificial swine and pearls.)
La cita de Gertrude Stein presenta una yuxtaposición que invita a la reflexión de elementos aparentemente no relacionados: hombres y niñas en contraste con cerdos y perlas artificiales. A primera vista, parece evocar temas de autenticidad versus artificialidad, valor y quizás percepción social. La mención de "cerdos artificiales y perlas" podría simbolizar símbolos de valor falsos o superficiales. Las perlas, tradicionalmente veneradas como preciosas y naturales, podrían representar belleza o valor genuino, mientras que "cerdos artificiales" podría denotar algo vulgar o corrompido por la artificialidad o la comercialización. La inclusión de Stein de "hombres y niñas" junto a estos símbolos podría sugerir un comentario sobre la obsesión de la sociedad por las apariencias superficiales y las construcciones artificiales, especialmente en relación con el género y la juventud. Además, la frase resuena con el estilo modernista de Stein (fragmentado, poético y abierto a la interpretación), que desafía al lector a pensar más allá de los significados literales y explorar connotaciones más profundas sobre la autenticidad, los estándares sociales y la naturaleza del valor. Invita a reflexionar sobre cómo la sociedad asigna valor, a veces basándose en cualidades naturales, otras veces en modificaciones artificiales o adornos superficiales. El contraste también podría insinuar la inocencia y la experiencia (hombres y niñas) versus lo corrupto o manufacturado (cerdos artificiales, perlas), instándonos a cuestionar lo que realmente valoramos y por qué. El uso que hace Stein de esta frase poética y rítmica subraya la complejidad de la percepción humana y las construcciones sociales, fomentando una comprensión matizada de la autenticidad y la superficialidad en nuestro paisaje cultural.