Dios mío, un millón de personas han hablado de mi cabello, ¿sabes? En cierto modo va con el territorio.
(My goodness, my hair's been talked about by a million people, you know? It sort of goes with the territory.)
Esta cita refleja la realidad de que las figuras públicas a menudo enfrentan un intenso escrutinio, especialmente en cuanto a su apariencia. Destaca cómo los medios y la atención del público pueden hacer que los rasgos personales, como el cabello, sean temas de discusión generalizada. Aceptar dicha exposición con sentido del humor o aceptación demuestra resiliencia y confianza en la propia identidad en medio de la incesante atención.