Ningún fenómeno es un fenómeno real hasta que es un fenómeno observado.
(No phenomenon is a real phenomenon until it is an observed phenomenon.)
Esta cita destaca la importancia de la observación a la hora de definir la realidad, especialmente en el ámbito de la física cuántica. Sugiere que los fenómenos pueden existir en un estado potencial hasta que un observador interactúa con ellos o los mide, haciéndolos realidad. Esta idea desafía las nociones clásicas de un universo objetivo, enfatizando el papel de la conciencia y la medición en la configuración de nuestra comprensión del mundo natural. Nos invita a considerar cómo la percepción influye en el tejido de la realidad y subraya la importancia de la observación en la investigación científica.