La pasión es una flor rara que crece al borde de la muerte. Unos pocos lo arrebatan, y los demás son como buey que rumia en el campo.
(Passion is a rare flower that grows on the precipice of death. A few snatch it, and the rest are like an ox chewing its cud in a field.)
Esta evocadora cita captura la naturaleza esquiva de la verdadera pasión, retratándola como una flor delicada y fugaz que brota sólo en las circunstancias más extremas: al borde de la muerte o la desesperación. La metáfora sugiere que la pasión profunda no se logra fácilmente; más bien, es un don poco común que requiere la voluntad de afrontar el peligro o la mortalidad. Cuando unos pocos captan esa pasión, significa una rara valentía o un profundo anhelo de vivir auténticamente, de experimentar la vida en su máxima intensidad. Mientras tanto, aquellos que carecen de este impulso son comparados con un buey que rumia: inmóvil, complaciente y atrapado en la rutina. Esta imagen subraya cómo la comodidad y la complacencia pueden embotar el espíritu humano, impidiendo que las personas busquen un significado o fervor más profundo. Nos hace reflexionar sobre la importancia de aprovechar los momentos de crecimiento potencial o de sentimiento intenso, en lugar de tomar el camino seguro y predecible que conduce al estancamiento. La cita fomenta el reconocimiento de la rareza y el valor de la pasión, una esencia que alimenta la creatividad, el propósito y el entusiasmo por la vida. Destaca que la verdadera pasión a menudo surge de la lucha, el riesgo o las experiencias cercanas a la muerte, y enfatiza que las zonas de confort pueden asfixiar el alma humana. En última instancia, nos empuja a liberar vigorosamente nuestras propias pasiones, entendiendo que rara vez se encuentran en la tranquilidad de la rutina, sino en los momentos atrevidos que nos desafían a encontrar lo que realmente enciende nuestro espíritu.
(Libro: 'Blodeuwedd')
*---Saunders Lewis---'