En "El departamento de crímenes sensibles" de Alexander McCall Smith, el personaje Ulf reflexiona sobre la intensa admiración que un profesor recibe de sus fanáticos. Su imaginación pinta una imagen vívida del profesor que es perseguido por un grupo diverso de admiradores, ilustrando los longitudes a las que los fanáticos irán para mostrar su devoción. Esta escena destaca la disparidad entre los diferentes tipos de fanáticos, ya que a los más grandes les resulta difícil mantenerse al día con los más ágiles, enfatizando la pasión y la dedicación de la cultura de los fanáticos.
Este momento no solo muestra los elementos cómicos de la historia, sino que también captura la esencia de la fama y su impacto en las personas. Los ojos cerrados de ULF sugieren una contemplación de la situación, revelando su comprensión de la dinámica social en juego. Las luchas de los fanáticos más grandes, que se quedan atrás en la búsqueda, evocan sentimientos de simpatía, lo que hace que la fama del profesor parezca deseable y oneroso.