Los mejores y más exitosos entrenadores de la era moderna son aquellos que pueden mantener contento a un jugador incluso si no está en el equipo. Dado el tamaño de los equipos y el uso de la rotación hoy en día, eso es más difícil que nunca.
(The best, most successful managers in the modern era are those who can keep a player happy even if he is not in the team. Given the size of the squads and the use of rotation nowadays, that's tougher than it's ever been.)
La gestión deportiva moderna va más allá de la elaboración de estrategias y el entrenamiento; Depende en gran medida de la inteligencia emocional y las habilidades interpersonales. Los gerentes deben mantener la armonía del equipo y la moral de los jugadores individuales, especialmente en un entorno donde las rotaciones de plantillas significan que es posible que muchos jugadores talentosos no siempre vean tiempo de juego. Esto resalta la importancia de las cualidades de liderazgo que fomentan la motivación, la lealtad y una atmósfera positiva, que son cruciales para el éxito general del equipo. Equilibrar la competitividad con la satisfacción del jugador es un arte delicado, lo que hace que el papel de un directivo moderno sea desafiante y vital para los logros a largo plazo.