'El Dictador' aterriza en algún lugar entre el pálido Mel Brooks y el bueno de Adam Sandler, cuyo 'No te metas con Zohan', sobre un soldado de las Fuerzas Especiales israelíes en una peluquería, logra lograr mejores contrastes con diferencias culturales vagamente similares; también es una película más loca.
('The Dictator' lands somewhere between wan Mel Brooks and good Adam Sandler, whose 'You Don't Mess With the Zohan,' about an Israeli Special Forces soldier at a hair salon, manages to strike better contrasts with vaguely similar culture differences - it's a nuttier movie, too.)
La cita ofrece una comparación matizada de películas que combinan comedia con comentarios culturales. Destaca cómo 'El Dictador' se sitúa en algún lugar entre el humor sutil, quizás moderado, de Mel Brooks y el estilo cómico más abierto de Adam Sandler en 'No te metas con Zohan'. La mención de la visión lúdica de este último sobre las diferencias culturales subraya la eficacia de los estilos de humor contrastantes y el potencial del género para la crítica social. La observación de que la película está "más loca" sugiere una preferencia por el enfoque cómico más estrafalario y exagerado, que puede ser a la vez atractivo y estimulante en la forma en que retrata las identidades culturales a través del humor.