Lo único que he aprendido en los últimos diez años es que a los artistas exitosos no se les paga por escribir y cantar canciones, sino por la montaña rusa psicológica que tendrán que soportar. Ese es el trabajo duro.
(The one thing I've learned in the last ten years is that successful artists don't get paid to write and sing songs, they get paid for the psychological roller coaster they're going to have to ride. That's the hard work.)
Esta cita destaca los desafíos emocionales y mentales a menudo invisibles que enfrentan los artistas. Nos recuerda que el éxito no se trata sólo de talento o fama, sino que implica atravesar intensos altibajos psicológicos. El verdadero esfuerzo radica en gestionar estas luchas internas, que son fundamentales para crear un arte impactante. Reconocer este aspecto fomenta una mayor apreciación de la resiliencia que los artistas deben desarrollar para mantener su creatividad y salud mental a lo largo del tiempo.