El dios del tejedor, teje; y por ese tejido está sordo, que no escucha voz mortal; Y por ese zumbido, nosotros también, quienes miramos el telar estamos sordo; y solo cuando escapar, escucharemos las mil voces que hablan a través de él. Aun así es en todas las fábricas materiales. Las palabras habladas que son inaudibles entre los husillos voladores; Esas mismas palabras se escuchan claramente sin las paredes, explotando de los casos abiertos. De este modo se han detectado villanos. ¡Ah, mortal! Entonces, sea atento; Por eso, en todo este estreno del Gran Mundo, tus pensamientos más sutiles pueden ser escuchados lejos.
(The weaver-god, he weaves; and by that weaving is he deafened, that he hears no mortal voice; and by that humming, we, too, who look on the loom are deafened; and only when we escape it shall we hear the thousand voices that speak through it. For even so it is in all material factories. The spoken words that are inaudible among the flying spindles; those same words are plainly heard without the walls, bursting from the opened casements. Thereby have villainies been detected. Ah, mortal! then, be heedful; for so, in all this din of the great world's loom, thy subtlest thinkings may be overheard afar.)
El pasaje se refleja en la metáfora de un dios tejedor involucrado en su oficio, lo que lleva a una sensación de sordera a las voces de los mortales. El acto de tejer simboliza la naturaleza abrumadora de la existencia, donde el ruido del telar ahoga la miríada de ideas y expresiones que se encuentran más allá. Esto sugiere que en el caos de la vida, los pensamientos y las verdades importantes a menudo permanecen desconocidos, oscurecidos por los implacables ritmos de nuestros esfuerzos diarios.
Las imágenes presentadas enfatizan que, si bien uno puede ser consumido por las tareas en cuestión, las ideas y perspectivas vitales aún pueden surgir si uno retrocede. Advierte a las personas que sean conscientes ya que sus pensamientos más internos pueden resonar más allá de su entorno inmediato. En esencia, incluso en medio del ruido y el ajetreo de la vida, hay un potencial para una comprensión y una conexión más profunda con el mundo fuera de la experiencia inmediata de uno.