El mundo y el universo son mucho más maravillosos si no hay un titiritero.
(The world and the universe are far more wonderful if there's not a puppet master.)
Esta cita sugiere que la belleza y la complejidad del universo son más impresionantes cuando creemos que los acontecimientos ocurren sin una fuerza controladora que mueva los hilos. Enfatiza el valor de la aleatoriedad, el libre albedrío y el caos en la creación de un universo vibrante e impredecible. Al eliminar la idea de un titiritero oculto, podemos sentirnos más libres y apreciar más los momentos espontáneos de la vida, animándonos a encontrar asombro en el desarrollo natural de los acontecimientos en lugar de buscar un propósito o plan predeterminado. Nos invita a abrazar la incertidumbre y maravillarnos ante la belleza inherente e inasible de la vida.