Creemos que no se deben tolerar los prejuicios; realmente no tiene lugar.
(We feel that prejudice should not be tolerated; it really has no place.)
El prejuicio es una fuerza destructiva que socava la armonía y la igualdad sociales. Reconocer que no tiene el lugar que le corresponde en una sociedad justa es el primer paso hacia la promoción de la comprensión y la compasión entre las personas. Abordar los prejuicios implica no sólo condenar las actitudes discriminatorias sino también trabajar activamente para eliminar los sesgos sistémicos. Fomentar la educación, la empatía y el diálogo abierto puede ayudar a desmantelar los estereotipos y crear comunidades más inclusivas donde todos sean valorados por igual.