Cuando comencé, realmente no existía una comunidad de gurús de la belleza. No tenía los recursos de producción adecuados. Tuve que aprender a editar. Ni siquiera tenía productos de belleza. Tuve que salir a comprarlos yo misma porque las marcas de belleza ni siquiera sabían lo que era un gurú de la belleza.
(When I first started, there really was no beauty guru community. I didn't have the right production resources. I had to learn how to edit. I didn't even have beauty products. I had to go out and buy them myself because beauty brands didn't even know what a beauty guru was.)
Esta cita destaca los orígenes locales de muchos influencers exitosos y enfatiza la dedicación y el ingenio necesarios para construir una plataforma desde cero. Subraya la importancia de la perseverancia, la autoeducación y la iniciativa para hacerse un hueco, incluso cuando no hay apoyo externo ni reconocimiento de la industria. Estas historias inspiran a los aspirantes a creadores a persistir ante los desafíos e innovar con recursos limitados. También refleja cuánto ha evolucionado la comunidad de la belleza, pasando de un espíritu de bricolaje a una industria generalizada, gracias a los primeros pioneros que creyeron en su visión a pesar de las dificultades.