Las palabras deberían ser un poco descabelladas, porque son los ataques de los pensamientos a lo que no piensa.
(Words ought to be a little wild, for they are the assaults of thoughts on the unthinking.)
Esta cita enfatiza la importancia de la pasión y la imprevisibilidad en el lenguaje. Las palabras tienen el poder de desafiar la complacencia y provocar el pensamiento, especialmente en aquellos que están desprevenidos o distraídos. Al permitir que las palabras sean "un poco salvajes", fomentamos la creatividad, la originalidad y la disrupción del pensamiento complaciente, lo que sirve como catalizadores para el crecimiento y el despertar intelectual. Sugiere que el lenguaje no sirve sólo para una comunicación amable, sino también para provocar cambios e inspirar nuevas ideas, haciendo que nuestras expresiones sean más impactantes y significativas.