Toda la historia ha sido una historia de luchas de clases entre clases dominadas en diversas etapas del desarrollo social.
(All history has been a history of class struggles between dominated classes at various stages of social development.)
A lo largo de la historia de la humanidad, la dinámica entre diferentes clases sociales ha sido una fuerza fundamental que ha dado forma a las sociedades. Esta perspectiva enfatiza que los conflictos entre las clases gobernantes y oprimidas no son incidentales sino centrales para el cambio social. En muchas civilizaciones, las élites han mantenido el poder mediante el control de los recursos, la autoridad política o la influencia ideológica, a menudo suprimiendo las demandas y aspiraciones de los grupos subordinados. En ocasiones, estas luchas han conducido a revoluciones, reformas y cambios en las estructuras sociales, lo que refleja la tensión constante entre continuidad y transformación. Comprender la historia a través de esta lente nos permite ver el progreso social como una serie de luchas de clases, donde los grupos oprimidos desafían las dinámicas de poder existentes para lograr una mayor igualdad y justicia. Esta visión nos lleva a considerar las raíces estructurales de la desigualdad social y la importancia de la acción colectiva para abogar por el cambio. Reconocer la dimensión de clase en la historia fomenta el análisis crítico de los problemas sociales actuales, destacando que muchos conflictos surgen de disparidades económicas y desequilibrios de poder. Nos invita a reflexionar sobre los mecanismos mediante los cuales ciertos grupos mantienen el dominio y otros buscan la liberación, dando forma a la narrativa actual del desarrollo humano. Al examinar la historia de esta manera, podemos comprender mejor las causas fundamentales de los conflictos sociales y los caminos potenciales hacia un futuro más equitativo.