Cualquiera que haya vivido de cerca la Primera Guerra Mundial quedó asqueado para siempre. Fue tan horrible.
(Anyone who experienced World War I close-hand was grossed out by it forever. It just was so awful.)
La cita refleja el profundo impacto que la experiencia directa de la guerra deja en la psique de un individuo. Ver de primera mano los horrores de un conflicto tan devastador a menudo deja cicatrices para toda la vida, tanto emocionales como mentales. Esta perspectiva subraya la importancia de comprender la historia a través de narrativas personales, reconociendo que el trauma de la guerra está profundamente arraigado en quienes la han vivido y no sólo estadísticas abstractas. Nos recuerda la importancia de la paz y el costo humano de los conflictos globales, impulsándonos a valorar la diplomacia y la resolución de conflictos para prevenir sufrimientos futuros.