Como explico con cierta extensión en mi libro 'Energy Victory', durante la Segunda Guerra Mundial, la fuerza estadounidense en la producción de petróleo fue una ventaja decisiva para los aliados. Los aviones, los barcos y los tanques funcionaban con petróleo y nosotros controlábamos el suministro.
(As I explain at some length in my book 'Energy Victory,' during World War II, the American strength in oil production was a decisive advantage for the Allies. Airplanes, ships, and tanks all ran on oil, and we controlled the supply.)
Esta cita destaca el papel fundamental que desempeñaron los recursos energéticos, específicamente la producción de petróleo, en la determinación del resultado de importantes conflictos históricos como la Segunda Guerra Mundial. Robert Zubrin subraya cómo el control sobre un recurso vital puede traducirse directamente en poder militar y estratégico. El petróleo no era sólo una mercancía; era el alma de las fuerzas aliadas, permitiendo el funcionamiento eficaz de aviones, barcos y tanques, todos los cuales eran esenciales para ganar la guerra. Si reflexionamos sobre esto, queda claro que la destreza tecnológica y el poder militar por sí solos son insuficientes sin un suministro estable y seguro de los recursos necesarios. Esto también impulsa a considerar la política energética moderna y cómo el control sobre los recursos energéticos continúa influyendo en la dinámica geopolítica a nivel mundial. La cita nos anima a apreciar la intersección de la energía, la economía y la seguridad nacional. Además, implica que los esfuerzos por diversificar las fuentes de energía o establecer una energía independiente y sostenible podrían afectar significativamente las ventajas estratégicas futuras. Fundamentalmente, la visión de Zubrin ilumina cómo la infraestructura energética no se trata simplemente de prosperidad económica sino que está intrínsecamente vinculada a la supervivencia y la victoria en los conflictos internacionales. Esta perspectiva histórica debería guiar la formulación de políticas contemporáneas, enfatizando los imperativos de la resiliencia y la seguridad energética.