Los malos líderes creen que tienen que proyectar control en todo momento.
(Bad leaders believe that they have to project control at all times.)
Esta cita resalta un error común entre los líderes ineficaces: la necesidad de demostrar constantemente autoridad y control. Este comportamiento puede crear un ambiente estresante, sofocar la creatividad y reducir la moral del equipo. El verdadero liderazgo implica confianza, humildad y empoderamiento de los demás, en lugar de una microgestión incesante. Los líderes que continuamente proyectan control pueden estar enmascarando inseguridad o incapacidad para delegar de manera efectiva, lo que en última instancia obstaculiza el crecimiento y la innovación organizacionales. Cultivar la confianza en su equipo y permitir espacio para la autonomía puede generar un respeto más genuino y mejores resultados.