Barkley fue el primero de muchos secuestradores del cielo estadounidenses cuyo interés principal era el dinero; en 1972, la mayoría de los secuestros del país implicarían demandas de rescate. El propio Barkley fue declarado incompetente para ser juzgado en noviembre de 1971, momento en el que fue internado en un hospital psiquiátrico en Georgia.
(Barkley was the first of many American skyjackers whose primary interest was money; by 1972, the majority of the nation's hijackings would involve demands for ransom. Barkley himself was declared incompetent to stand trial in November 1971, at which point he was committed to a psychiatric hospital in Georgia.)
Este extracto destaca un cambio fundamental en la naturaleza de los secuestros aéreos en los Estados Unidos a principios de la década de 1970. Inicialmente vistos como actos impulsivos, los secuestros pronto se convirtieron en crímenes premeditados motivados en gran medida por ganancias financieras. El caso de Barkley ejemplifica la compleja psicología detrás de tales crímenes, especialmente cuando los problemas de salud mental interfieren con los procedimientos legales. Subraya cómo los motivos detrás de los actos delictivos pueden evolucionar con el tiempo, influenciados por factores sociales y económicos. Además, arroja luz sobre los desafíos que enfrentan los sistemas legales y de salud mental al tratar con delincuentes que cometen actos tan radicales por dinero. El cambio hacia las demandas de rescate refleja una preocupante escalada en el comportamiento criminal y la desesperación o la codicia que puede impulsarlo.