Incluso las primeras pinturas rupestres de Francia y España tenían movimiento natural.
(Even the earliest cave paintings in France and Spain had natural motion.)
Esta cita destaca el deseo humano innato de capturar la esencia de la vida y el movimiento a través del arte. El hecho de que incluso las pinturas rupestres antiguas transmitan movimiento sugiere que nuestros antepasados eran muy conscientes del dinamismo de la naturaleza y trataron de representarlo. Refleja una búsqueda atemporal de la autenticidad y una profunda conexión con el mundo natural, mostrando que la necesidad de animar lo que se ve y se siente ha sido fundamental para la expresión humana a lo largo de la historia.