Henry está cansado del invierno, de los cortes de pelo y de una mente nacional orgullosa y aprensiva y cómoda, y a Henry le gusta la primavera (en la ciudad así llamada), el otoño. Estaría preparado para vivir en un mundo de Otoño para siempre, impenitente Henry. Pero las nieves y los veranos se afligen y sueñan; Estas ocupaciones feroces y aireadas, y el amor, arrasan muchos de los años de Henry. Es sorprendente que, con uno de sus propios libros locos en cada mano y todo, con fuegos ancestrales por ojos, la cabeza y el corazón llenos, se esté preparando para seguir adelante.
(Henry is tired of winter, haircuts, and a squeamish comfy ruin—prone proud national mind, and Spring (in the city so called) Henry likes Fall. He would be prepared to live in a world of Fall forever, impenitent Henry. But the snows and summers grieve and dream; these fierce and airy occupations, and love, ravage away so many of Henry's years. It is a wonder that, with one of his own mad books in each hand and all, with ancient fires for eyes, his head full and his heart full, he's making ready to move on.)
Este pasaje captura vívidamente un complejo paisaje interior, que refleja a una persona atrapada entre etapas de la vida y emociones. Las referencias recurrentes a las estaciones (otoño, invierno, verano) resaltan una preferencia por la belleza contemplativa y melancólica del otoño, que simboliza el deseo de estabilidad e introspección. El cansancio de Henry con las trampas del cambio, como el invierno y los cortes de pelo, sugiere un anhelo de familiaridad y comodidad en medio del caos de la vida. La mención de una “mente nacional orgullosa” y del paisaje urbano insinúa una identidad más amplia ligada al lugar y al patrimonio, que resuena con un profundo sentido de pertenencia. Sin embargo, a pesar del atractivo de la estabilidad, las imágenes revelan una fascinación por las búsquedas fugaces y etéreas del amor y la pasión que consumen años de su vida. La frase “destruirá muchos de los años de Henry” enfatiza la naturaleza consumidora de estas actividades, que dejan una marca indeleble en su identidad. La imagen final de Henry, equipado con libros locos, fuegos antiguos por ojos y una cabeza y un corazón llenos, insinúa resiliencia y disposición, lo que indica que a pesar de los encuentros con los tumultos de la vida, se está preparando para lo que venga después. En general, la cita invita a reflexionar sobre la naturaleza cíclica de las emociones y las estaciones, y la condición humana de avanzar continuamente mientras llevamos los ecos de pasiones y tristezas pasadas.