No puedo esperar a volver a encontrarme con Steven Spielberg o Al Pacino para poder decir: 'Tengo que decirte cómo me conoces'. Me conoces porque soy el peor actor del mundo.
(I can't wait to meet Steven Spielberg or Al Pacino again so I can say, 'I have to tell you how you know me. You know me because I am the worst actor in the world.')
Esta cita destaca una perspectiva humorística pero humilde sobre la fama y la autoconciencia. Refleja la comprensión del actor de que, a pesar de actuaciones o reconocimientos potencialmente excelentes, persisten las inseguridades personales y el deseo de una conexión genuina. La anticipación del individuo de conocer figuras icónicas como Spielberg o Pacino subraya la aspiración de ser visto como realmente es: imperfecto, humano y tal vez todavía aprendiendo. Esta franca vulnerabilidad ofrece un refrescante contraste con las narrativas a menudo autoengrandecedoras de Hollywood, recordándonos que la humildad y el humor pueden coexistir con la ambición.