No creo que haya ningún gran misterio en escribir personajes femeninos, siempre y cuando hables con ellas. Si vivieras en un monasterio y nunca conocieras a ninguna mujer, tal vez sería difícil.
(I don't think there's any great mystery to writing female characters, so long as you talk to them. If you lived in a monastery and never met any women, maybe it would be difficult.)
Esta cita destaca la importancia de una comprensión y una conversación genuinas al crear personajes, especialmente aquellos que difieren de uno mismo. Sugiere que, en esencia, escribir personajes femeninos convincentes (o cualquier personaje) se basa en la empatía y el diálogo en lugar de estereotipos o suposiciones. La humorística analogía de vivir en un monasterio enfatiza que la exposición y la interacción son claves para una representación auténtica. Subraya que enriquecer la profundidad de un personaje a menudo proviene de experiencias humanas reales y de una comunicación abierta, en lugar de pensar demasiado o una complejidad innecesaria. En última instancia, defiende la simplicidad y la sinceridad como herramientas esenciales para una narración convincente.