Recuerdo que una vez mi papá nos llevó a Billie y a mí a una feria. Probablemente tenía 7 años, Billie debía tener 3, se puso un pijama de fútbol y luego se puso un segundo par de ropa interior sobre el pijama. Recuerdo haber dicho: '¡¿Qué lleva puesto Billie?!' y mi papá dijo: 'Ella está feliz con eso'. ¡Vamos!'
(I remember, one time, my dad took me and Billie to a fair. I was probably 7 years old, Billie must have been 3, and she put footie pyjamas on and then put a second pair of underwear on over the pyjamas. I remember being like, 'What is Billie wearing?!' and my dad was like, 'She's happy with it. Let's go!')
Esta cita captura un delicioso recuerdo de la infancia lleno de inocencia y aceptación incondicional. La inocente confusión sobre el atuendo inusual de Billie y la respuesta tranquila de su padre resaltan la naturaleza despreocupada de los niños y la importancia de apoyar sus decisiones, independientemente de los estándares convencionales. También evoca nostalgia por momentos familiares sencillos que nos enseñan sobre el amor, la aceptación y la alegría de dejar que los niños sean ellos mismos sin juzgarlos.