Entré al seminario cuando tenía 16 años.
(I went into the seminary when I was 16.)
Comenzar seminario a una edad tan temprana refleja un profundo sentido de propósito y un llamado temprano. Habla de una infancia o adolescencia marcada por una fuerte convicción religiosa o un deseo de crecimiento espiritual. Una decisión así puede moldear toda la vida de uno, influyendo en los valores, la trayectoria profesional y la visión del mundo. También sugiere coraje y determinación, ya que dedicarse a una vocación religiosa durante la adolescencia no es una elección común. Esta cita invita a reflexionar sobre los diversos caminos de la fe y cómo los compromisos tempranos pueden marcar el rumbo del futuro, destacando la importancia de la convicción y la pasión en los momentos decisivos de la vida.