Es un error común hoy en día politizar cualquier cosa, incluida la música.
(It is a common mistake these days to politicize anything and everything, including music.)
Esta cita destaca cómo la sociedad contemporánea a menudo tiende a ver implicaciones políticas que pueden no existir inherentemente, incluso en ámbitos culturales como la música. Si bien el arte puede servir como una plataforma poderosa para la promoción y la expresión, la politización excesiva corre el riesgo de diluir su atractivo universal y su integridad artística. Plantea una reflexión importante sobre el equilibrio entre abordar cuestiones sociales y preservar el disfrute auténtico y el propósito artístico de la música, recordándonos que debemos apreciar el arte más allá de las etiquetas políticas.