Los hombres no saben lo suficiente acerca de ser corteses con las mujeres. Debes subir a un taxi antes que una mujer para que ella no tenga que deslizarse por el asiento. Y siempre debes entrar primero en una puerta giratoria para que ella no tenga que empujar, a menos que se esté moviendo, entonces déjala entrar primero.
(Men don't know enough about being courteous toward women. You should get into a cab before a woman so she doesn't have to slide across the seat. And you should always go first into a revolving door so she doesn't have to push - unless it's moving, then let her go first.)
Esta cita enfatiza la importancia de la cortesía y consideración genuinas en las interacciones cotidianas. Alienta a los hombres a ser atentos y proactivos al mostrar respeto y brindar consuelo a las mujeres a través de gestos simples y reflexivos. Estas acciones, aunque parezcan pequeñas, contribuyen a fomentar la igualdad y el respeto mutuo en los entornos sociales. Nos recuerda que la verdadera cortesía implica estar atento a las necesidades de los demás y estar dispuesto a anteponer su comodidad a la nuestra, fomentando relaciones respetuosas basadas en la amabilidad y la atención.