Mis canciones son mis amigas. Tengo un romance secreto con todos ellos. Tengo un romance con ellos año tras año.
(My songs are my girlfriends. I have a secret romance with all of them. I romance with them year after year.)
Esta cita expresa maravillosamente una profunda conexión emocional entre un artista y su música. La metáfora de las canciones como novias significa un vínculo íntimo y profundo, lo que sugiere que la música no es solo una salida creativa sino un compañero que brinda consuelo, inspiración y compañía. El acto de tener un "romance secreto" indica que esta relación es personal, tal vez incluso sagrada, algo que se mantiene cerca del corazón, lejos del mundo exterior. El 'romance' continuo año tras año destaca una dedicación de toda la vida y un compromiso apasionado con el arte de la música. También refleja la idea de que la música puede ser un viaje continuo de descubrimiento y exploración emocional, que sirve como reflejo de la vida interior y los sentimientos de uno. Para muchos artistas y amantes de la música, las canciones se entrelazan con momentos de alegría, tristeza, anhelo y esperanza, lo que las convierte en parte vital de su identidad y narración. La analogía enfatiza la universalidad del poder de la música para formar vínculos significativos, ofreciendo consuelo y compañía en todas las etapas de la vida. Nos recuerda que el arte no es sólo una búsqueda comercial o estética, sino una experiencia profundamente personal que refleja y nutre nuestros paisajes emocionales. El sentimiento invita tanto a los oyentes como a los creadores a valorar su conexión con la música, reconociéndola como un socio para toda la vida que enriquece su existencia de manera única y profunda.