Hoy en día, se considera atrasado a cualquiera que no hable inglés y no sepa utilizar Internet.
(Nowadays, anyone who cannot speak English and is incapable of using the Internet is regarded as backward.)
En nuestro mundo cada vez más interconectado, el dominio del inglés y las habilidades digitales a menudo se consideran marcadores esenciales de modernidad y progreso. Si bien estos puntos de referencia pueden ayudar a facilitar la comunicación y el acceso a la información, también corren el riesgo de marginar a personas de diversos orígenes lingüísticos y culturales. Es importante reconocer el valor de diversas formas de conocimiento y comunicación más allá de los estándares tecnológicos y lingüísticos dominantes. La cita subraya las presiones sociales para ajustarse a ciertas habilidades, pero también invita a reflexionar sobre la inclusión y el significado más amplio del progreso.