La gente es muy dócil ahora mismo. Es casi como si un buen gobierno significara cuando los políticos nos mienten por nuestro propio bien, por el bien público, y un mal gobierno significara cuando los políticos mienten por sus propios intereses egoístas.
(People are so docile right now. It is almost as if good government means when the politicians lie to us for our own good, for the public good, and bad government is when politicians lie for their own selfish interests.)
Esta cita de James Bovard critica conmovedoramente la relación contemporánea entre los ciudadanos y sus gobiernos, arrojando luz sobre una inquietante complacencia. Sugiere que la sociedad se ha vuelto demasiado dócil o pasiva, aceptando incluso el engaño siempre que se presente como algo que busca el "bien público". Esta situación plantea profundos desafíos éticos y políticos. La idea de que el "buen gobierno" se define por políticos que mienten "por nuestro propio bien" refleja una percepción cínica de la gobernanza en la que se cree que la confianza y la transparencia que uno espera en un sistema democrático están comprometidas por actitudes paternalistas. Plantea la cuestión de cuánto engaño debería tolerarse si se justifica como beneficioso para la población en su conjunto.
Además, la distinción entre buen y mal gobierno se vuelve borrosa. Si se considera aceptable que los políticos mientan para servir al interés público, ¿cómo se les puede responsabilizar o distinguir el liderazgo desinteresado del egoísmo? La cita fomenta la reflexión crítica sobre el delicado equilibrio entre proteger el bienestar público y mantener la honestidad, la integridad y la confianza en la gobernanza. Subraya el peligro de la pasividad entre la población, ya que la aceptación acrítica puede conducir a la erosión de los valores y libertades democráticos. La visión de Bovard nos invita a abogar por la transparencia y la vigilancia en la conducta política, enfatizando que el engaño, independientemente de su intención, en última instancia corre el riesgo de socavar los cimientos de la justicia y la democracia.