No se debe encarcelar a personas sin tener la capacidad de impugnar la legalidad de ese encarcelamiento.
(People should not be imprisoned without having the ability to challenge the legality of that imprisonment.)
Garantizar que las personas tengan derecho a impugnar su detención es fundamental para un sistema de justicia justo. Protege contra el encarcelamiento injustificado y defiende el principio de que nadie debe ser privado de libertad sin el debido proceso. Un mecanismo de este tipo no sólo protege los derechos individuales sino que también mantiene los controles y equilibrios necesarios para evitar abusos de poder. Defender este derecho fundamental enfatiza la importancia de la transparencia, la rendición de cuentas y el estado de derecho en cualquier sociedad democrática.