El prejuicio es una forma de falsedad y la falsedad es una forma insidiosa de injusticia.
(Prejudice is a form of untruthfulness, and untruthfulness is an insidious form of injustice.)
El prejuicio corrompe los fundamentos de la justicia al distorsionar la realidad, lo que lleva a juicios y acciones injustas. Reconocer que el prejuicio es fundamentalmente falso pone de relieve cómo socava la confianza y perpetúa la injusticia en las sociedades. Para abordar los prejuicios es necesario confrontar verdades incómodas y promover el diálogo y la comprensión honestos. Al hacerlo, podemos forjar comunidades más equitativas y compasivas, donde la justicia prevalezca sobre los prejuicios. Esencialmente, combatir los prejuicios es esencial para lograr la justicia y la integridad en las relaciones humanas.