El primer cuento que escribí se llamó 'Días' y le tengo muy poco cariño.
(The first story I wrote was called 'Days,' and I have very little affection for it.)
Esta cita refleja una impresión común entre los escritores: las obras iniciales a menudo parecen toscas o incompletas, y sus creadores tienden a verlas con una mezcla de vergüenza y desapego. Destaca cómo nuestras habilidades y confianza crecen con el tiempo, lo que nos lleva a estar menos apegados a los esfuerzos iniciales. Reconocer esto puede ser liberador y animarnos a seguir creando sin pensar en las imperfecciones del pasado.