Hay equipos que gastan mucho dinero y compran a los mejores jugadores de todo el mundo, pero no se trata de dinero, sino de tus compañeros de equipo.
(There are teams spending a lot of money and buying top players from all over the world but it is not about money - it is about your team-mates.)
Construir un equipo exitoso va más allá de la inversión financiera; depende de la cohesión, la confianza y la camaradería entre los miembros del equipo. El dinero puede atraer talento, pero la verdadera fortaleza reside en qué tan bien los compañeros de equipo trabajan juntos y se apoyan mutuamente a través de los desafíos. La química y el compromiso compartido a menudo determinan el potencial real y la resiliencia de un equipo. Esto nos recuerda que el éxito sostenible depende más de las relaciones y el espíritu colectivo que del talento individual o los recursos financieros.