Son necesarias tres condiciones para la Penitencia: la contrición, que es dolor por el pecado, junto con un propósito de enmienda; confesión de pecados sin omisión alguna; y satisfacción por medio de buenas obras.
(Three conditions are necessary for Penance: contrition, which is sorrow for sin, together with a purpose of amendment; confession of sins without any omission; and satisfaction by means of good works.)
Esta cita subraya la naturaleza integral del verdadero arrepentimiento en la tradición cristiana. La contrición requiere un remordimiento genuino, que motive al individuo a buscar corrección. La confesión enfatiza la honestidad y la responsabilidad, asegurando que se reconozcan todos los pecados. La satisfacción a través de buenas obras significa un compromiso de reforma y reparación. Juntas, estas condiciones crean un enfoque holístico hacia la reconciliación espiritual, enfatizando el remordimiento interno, la apertura y la restitución activa. Esta visión equilibrada anima a los creyentes a adoptar una actitud sincera y proactiva hacia el crecimiento moral y la curación.