Todos hemos oído historias sobre jugadores de póquer que se esfuerzan durante dos días seguidos. Créeme; Tengo historias como esa mías. Pero la conclusión es que estas historias no suelen tener grandes finales. Esto se debe a que la mente comienza a jugar malas pasadas después de una sesión maratónica de póquer, especialmente después de una sesión perdedora.
(We've all heard stories about poker players grinding it out for two days straight. Believe me; I've got stories like that of my own. But the bottom line is that these stories usually don't have great endings. That's because the mind starts playing tricks after a marathon poker session, especially after a losing session.)
Esta cita destaca el costo mental que las sesiones prolongadas de póquer pueden ejercer sobre los jugadores. La resistencia y la perseverancia son admirables, pero sin un control mental y una conciencia de uno mismo adecuados, la fatiga y las emociones adversas pueden afectar el juicio. Subraya la importancia de tomar descansos, controlar el estrés y mantener una mentalidad equilibrada para evitar tomar decisiones irracionales que podrían poner en peligro el éxito. Reconocer los signos de fatiga mental puede ayudar a los jugadores a implementar estrategias para preservar su bienestar general y su desempeño en la mesa.