Fuimos criados como una familia muy unida.
(We were brought up as a close-knit family.)
Crecer en una familia muy unida fomenta un profundo sentido de pertenencia y seguridad. Un entorno así fomenta la comunicación abierta, el apoyo mutuo y los valores compartidos, que pueden moldear nuestras personalidades y relaciones a lo largo de la vida. Los vínculos que se forman en estos entornos a menudo se convierten en una base para la confianza y la resiliencia, lo que ayuda a las personas a superar los desafíos con un sólido sistema de apoyo.