Cuando comencé a escribir, tenía una noción idealizada de mi padre como escritor. Pero a medida que avanzo tengo cada vez menos rivalidad literaria con él. Ciertamente no siento que necesite su aprobación, aunque tal vez sea porque estoy seguro de que la tengo.
(When I started writing, I did have some idealised notion of my dad as a writer. But I have less and less of a literary rivalry with him as I've gone on. I certainly don't feel I need his approval, although maybe that's because I'm confident that I've got it.)
Esta cita ofrece una visión profunda de la evolución de las percepciones de un escritor sobre su padre y su propia identidad creativa. Al principio, hay una visión romántica del padre como un escritor por excelencia, que encarna los estándares ideales y tal vez establece un punto de referencia que el hablante inicialmente siente la necesidad de alcanzar o superar. A medida que avanza el viaje del hablante, la noción de rivalidad disminuye, revelando una maduración en su relación y en su autopercepción. El reconocimiento de que ya no se requiere la aprobación externa significa una confianza cada vez más profunda en uno mismo y una independencia en su oficio. Ilustra un arco de desarrollo común en las actividades artísticas, donde la admiración inicial puede dar paso a un sentido de propósito más auténtico y autodefinido. La insinuación de que esta confianza podría surgir de la creencia de que ya han obtenido la aprobación de su padre añade matices, sugiriendo una reconciliación con la identidad y las expectativas. Esta reflexión en capas subraya la importancia de la validación interna sobre la validación externa y destaca cómo el crecimiento personal a menudo implica reevaluar y trascender las aspiraciones o comparaciones iniciales. En general, enfatiza que el camino hacia la escritura (o cualquier arte) implica entenderse a uno mismo al margen de las expectativas familiares o sociales, fomentando una confianza genuina arraigada en la autoconciencia y el valor intrínseco.