Cuando los residuos de opresión y miedo se agravan con el tiempo, cuando los precedentes históricos de vigilancia y discriminación se manifiestan una y otra vez, el mero acto de despertar a un mundo cómplice de su angustia puede parecer una tarea hercúlea. Pero los negros son seres humanos, como todos los demás.
(When the residue of oppression and fear are compounded over time, when the historical precedents of policing and discrimination manifest themselves over and over again, the very act of waking up to a world complicit in your distress can feel like a herculean task. But black people are human beings, just like everyone else.)
Esta cita destaca el legado duradero de la opresión sistémica y el costo emocional que conlleva para las comunidades marginadas. Enfatiza la consistencia de la discriminación reforzada por prácticas históricas, haciendo que la conciencia y el activismo parezcan abrumadores. Sin embargo, en esencia, afirma la humanidad fundamental de las personas negras y exige reconocimiento, empatía y justicia. Nos recuerda que a pesar de los fracasos de la sociedad, la dignidad y el valor de cada persona permanecen sin cambios, lo que insta a un impulso colectivo hacia la equidad.