Los estadounidenses pueden aceptar que el sueño americano no les funcionará; lo que ha sido desgarrador para muchos es la sensación de que sus hijos lo pasarán aún peor.
(Americans can accept that the American Dream will not work out for them; what has been heartbreaking for so many is the sense that their children will have it even worse.)
Esta cita destaca una realidad aleccionadora sobre la esperanza y el progreso generacional en Estados Unidos. Subraya cómo la erosión o la inalcanzabilidad del sueño americano puede fomentar la desesperación social no sólo para las generaciones actuales sino también cuando se considera el futuro de sus hijos. Estos sentimientos revelan profundas preocupaciones sobre la desigualdad económica, la movilidad social y la sostenibilidad de las oportunidades. Reconocer estos desafíos invita a una conversación más amplia sobre las reformas, las políticas y los esfuerzos comunitarios necesarios para abordar las raíces de la desigualdad y restaurar un sentido de esperanza para las generaciones futuras.